La flota de la chirla isleña permanecerá amarrada hasta el mes de julio

C. Sáez

La flota de draga hidráulica del Golfo de Cádiz que faena la chirla permanece amarrada a puerto desde el pasado día 21 de marzo. Los barcos de esta modalidad de pesca están inactivos tras la orden de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía por la decreta el cierre del pesquería de la chirla, después de que la flota haya alcanzado la cuota de captura establecida para la campaña 2019/2020.

La orden determinar la clausura del caladero y establece una serie de medidas. En paralelo la Junta establece un plan de gestión de chirla para el nuevo periodo, dirigido a alcanzar el nivel de Rendimiento Máximo Sostenible.

Pesca justifica el cierre de la pesquería tras analizar las capturas registradas en el sistema electrónico de remisión de notas de venta procedentes de las lonjas del litoral atlántico de la Comunidad andaluza y después de comprobar la dirección general que las ventas registradas han superado las 2.100 toneladas determinadas para el Golfo de Cádiz. El cupo de capturas viene determinado por los estudios científicos.

Con la clausura se prohibe el ejercicio de la actividad para las embarcaciones autorizadas para el uso de draga hidráulica y queda prohibido capturar, mantener a bordo, transbordar, desembarcar y comercializar chirla procedente del litoral onubense y gaditano. La Consejería advierte que los ejemplares de esta especie capturados de forma accidental deberán ser devueltos inmediatamente al mar y que el incumplimiento de esta resolución conlleva sanciones.

Pesca justifica el cierre de la pesquería tras analizar las capturas registradas en el sistema electrónico de remisión de notas de venta procedentes de las lonjas del litoral atlántico de la Comunidad andaluza y después de comprobar la dirección general que las ventas registradas han superado las 2.100 toneladas determinadas para el Golfo de Cádiz. El cupo de capturas viene determinado por los estudios científicos.

Con la clausura se prohibe el ejercicio de la actividad para las embarcaciones autorizadas para el uso de draga hidráulica y queda prohibido capturar, mantener a bordo, transbordar, desembarcar y comercializar chirla procedente del litoral onubense y gaditano. La Consejería advierte que los ejemplares de esta especie capturados de forma accidental deberán ser devueltos inmediatamente al mar y que el incumplimiento de esta resolución conlleva sanciones.

El sector de la chirla estaba pendiente de un nuevo plan de gestión, acordado con el sector, para impulsar la actividad de los mariscadores del Golfo de Cádiz. Éste debía contemplar la ampliación de los horarios de marisqueo, el aumento de la cuota de las capturas, así como las ayudas por paradas.

Los barcos de la chirla volvieron a faenar el 1 de julio del pasado año, después de permanecer inactivos desde el 8 de abril, día en que se produjo el cierre del caladero una vez alcanzado la cuota prevista en la orden anterior por la que se regulaba el marisqueo desde la embarcación con draga hidráulica.

Entonces se establecieron una serie de pautas como mariscar como máximo de seis horas diarias por embarcación, un tope máximo de captura por día de 150 kilos por draga hidráulica y de 120 para el rastro remolcado, permitiéndose una tolerancia en peso del 3 % en estas cantidades.

En la actualidad hay 96 embarcaciones de draga hidráulica en el Golfo de Cádiz, repartidas entre los puertos onubenses de Isla Cristina, Punta Umbría y Ayamonte, y el gaditano de Sanlúcar de Barrameda, con alrededor de 290 tripulantes.

 

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